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MANTENIMIENTO
PROGRAMADO
Una turbina de
vapor es un equipo especialmente agradecido con el mantenimiento
preventivo. Al
ser un equipo en general bien conocido (es la máquina térmica más
antigua), los
fabricantes suelen haber resuelto ya la mayor parte de sus problemas de
diseño.
Por tanto, una operación cuidadosa y un adecuado plan de mantenimiento
programado se traducen necesariamente en una alta disponibilidad.

Fig 1 Rotor de turbina
durante una revisión
Mantenimiento Operativo Diario
- Comprobación de alarmas y avisos
- Vigilancia de parámetros (niveles de
vibración, revoluciones, temperaturas de entrada y salida del vapor,
presiones de entrada y salida, presión, temperatura y caudal de aceite
de lubricación, presión de vacío del depósito de aceite de lubricación,
comprobación de nivel de aceite, presión diferencial de filtros, entre
otros)
- Inspección visual de la turbina y sus
auxiliares (fugas de aceite, fugas de vapor, fugas de agua de
refrigeración, ruidos y vibraciones anormales, registro de indicadores
visuales)
Mantenimiento Quincenal
- Inspección visual de la turbina
- Inspección de fugas de aceite
- Limpieza de aceite (si procede)
- Comprobación del nivel de aceite
- Inspección de fugas de vapor
- Inspección de fugas de agua de refrigeración
- Lectura de vibraciones (amplitud)
- Inspección visual de la bancada
- Purga de agua del aceite de lubricación
- Inspección visual del grupo hidráulico de
aceite de control
- Inspección visual del sistema de eliminación
de vahos
Tareas de mantenimiento de carácter
mensual
- Muestra de aceite para análisis
- Purga de agua del aceite
- Comprobación de lubricación de reductor y de
alternador
- Análisis del espectro de vibración en
turbina, reductor y alternador, a velocidad nominal
Revisión anual
Si se realizan
todas las actividades que se detallan en esta lista, en realidad se
están
eliminando todas las causas que provocan las averías más frecuentes. Si
se
compara esta lista de tareas con la lista de averías más frecuentes se
puede
comprobar que esta revisión está orientada a evitar todos los problemas
habituales de las turbinas. La razón de la alta disponibilidad de estos
equipos
cuando se realiza el mantenimiento de forma rigurosa es que realmente
se está
actuando sobre las causas que provocan las principales averías.

Fig
2 Analizador de vibraciones
- Análisis del espectro de vibración
de turbina, reductor y alternador, a distintas velocidades y en
aceleración. Se verifica así la posible ausencia de problemas en
cojinetes, el estado de la alineación y el equilibrado de los tres
equipos. Es importante tener en cuenta que es mucho más adecuado
realizar el análisis con los detectores de posición del eje con los van
equipados las turbinas, en vez de hacerlo con sensores tipo
‘acelerómetro’ que se instalan en la carcasa.
- Inspección boroscópica de álabes. Con esta tarea se comprueba el estado de
los álabes, las posibles incrustaciones que puedan haber aparecido en
la superficie de éstos y defectos en algunos de ellos, por roces o
impactos
- Apertura de cojinetes y comprobación del
estado. Cambio de cojinetes
si procede. La mayor parte de los cojinetes pueden cambiarse o
revisarse sin necesidad de abrir la turbina. Esto garantiza un
funcionamiento ausente de vibraciones causadas por el mal estado de los
cojinetes de apoyo y/o empuje
- Cambio de aceite, si procede (según análisis). Si es necesario se
sustituye el aceite, pero no es habitual cambiar el aceite de forma
sistemática sin haber detectado síntomas de que está en mal estado.
Esta acción evita trabajar con un aceite en mal estado y garantiza la
ausencia de problemas de lubricación
- Cambio de filtros de aceite. Esto garantiza el buen estado del aceite y
la filtración de partículas extrañas
- Inspección de la válvula de regulación de
turbina. Esto garantiza el
buen estado de los elementos internos de la válvula, su correcto
funcionamiento, y la comprobación del filtro de vapor de la válvula, lo
que hará que la regulación sea la correcta, no haya problemas de
sincronización ni de regulación y no pasen elementos extraños a la
turbina que puedan haber sido arrastrados por el vapor
- Inspección del grupo hidráulico. Cambio de filtros y de aceite, si procede
- Inspección del sistema de eliminación de vahos. El funcionamiento a vacío del depósito de
aceite garantiza que los vapores que se produzcan, especialmente los
relacionados con el agua que pueda llevar mezclado el aceite, se
eliminan. Eso ayudará a que la calidad del aceite de lubricación sea la
adecuada
- Comprobación de pares de apriete de tornillos. El apriete de los tornillos de sujeción a
la bancada y los tornillos de la carcasa, entre otros, deben ser
revisado. Esto evitará, entre otros, problemas de vibraciones debidos a
un deficiente anclaje
- Comprobación de alineación de turbina-reductor y reductor-alternador.
Se haya detectado o no en el análisis de vibraciones, es conveniente
comprobar la alineación mediante láser al menos una vez al año. Esto
evitará problemas de vibraciones
- Comprobación del estado de acoplamiento turbina reductor y reductor-alternador. La
comprobación visual de estos acoplamientos elásticos evitará entre
otros efectos la aparición de problemas de vibración
- Calibración de la instrumentación. Muchas de las señales incorrectas y medidas
falsas que provocarán un mal funcionamiento de la turbina pueden ser
evitados con una calibración sistemática de toda la instrumentación
- Inspección visual de los sellos laberínticos, por si se hubieran dañado desde la última
inspección
- Comprobación de la presión del vapor de sellos. La presión de sellos debe estar regulada a
una presión determinada, ni más ni menos. Una menor presión hará que el
vapor escape al exterior, se pierda energía y se puedan provocar
algunos daños (en algunos casos la contaminación del aceite, al entrar
ese vapor en el cojinete, que suele estar muy cerca; en otros, puede
afectar a algún sensor de medida no preparado para recibir el vapor
caliente)
- Termografía de la turbina. Esta prueba, a realizar con la turbina en
marcha, permitirá saber si se están produciendo pérdidas de
rendimiento por un deficiente aislamiento o por fugas de vapor
- Limpieza y mantenimiento del cuadro de
control. Curiosamente, muchas
averías en sistemas eléctricos y electrónicos están causados por la
suciedad. Mantener los cuadros en su correcto estado de limpieza
garantiza la ausencia de estos problemas
- Inspección del virador. El virador es un elemento importantísimo
durante las paradas. Un mal funcionamiento supondrá una dificultad o
imposibilidad de arrancar la turbina. La inspección es sencilla y
garantiza el correcto arranque tras una parada
- Prueba de potencia. Al finalizar la inspección será conveniente
comprobar las prestaciones de la turbina, especialmente la potencia
máxima que es capaz de alcanzar
- Limpieza de alternador. La limpieza interior del alternador
especialmente los que se refrigeran por aire, suelen realizarlo
empresas especializadas, con productos especiales. Garantiza la
ausencia de graves averías, como
- Verificación eléctrica del alternador. Es necesario verificar tanto el alternador
como sus protecciones. En el caso de que el personal habitual no tenga
los conocimientos oportunos es conveniente realizarlo con empresas
especializadas
- Cambio de filtros del alternador. Los filtros de aire del alternador,
especialmente en los refrigerados con aire, tienen como misión
garantizar que aire en contacto con los bobinados está limpio. La
comprobación del estado de estos filtros y su sustitución aprovechando
la parada anual suelen garantizar la ausencia de problemas en la
filtración del aire.

Fig 3 Rotor de turbina
durante una revisión

Fig
4 Cojinete de apoyo o radial

Fig 5 Alineación por
láser de turbina de
vapor
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